Cómo ser madres/padres y cuidar nuestra pareja

Feb 5, 2026

Vida en pareja e hijos: ¿Cómo combinarlos?

Afortunadamente, la crianza ha cambiado mucho en los últimos años. En la actualidad, tenemos mucho más en cuenta las necesidades de nuestros hijos. En general, somos más conscientes de cómo la manera de tratar a nuestros hijos repercute directamente en su desarrollo emocional y psicológico.

Podemos encontrar muchísimos artículos y bibliografía sobre crianza respetuosa y cómo atender el desarrollo de las necesidades de los niños: tipos de alimentación, lactancia, estilos de educación, colecho, etc. Pero hay menos información sobre cómo la crianza repercute en la relación de pareja.

Una nueva presión: la crianza

Las parejas que tenemos hijos hoy en día estamos sometidos a una presión muy alta. El esfuerzo de adaptación a esta nueva etapa es enorme. Además, como padres sentimos que debemos hacerlo perfecto, hacer lo mejor por nuestros hijos, no condicionarlos y respetar sus tiempos y necesidades.

Esta exigencia de ser «los mejores padres» hace que la presión sea muy alta y la relación de pareja se resienta. Muchas parejas con hijos llegan a nuestra consulta al borde de la separación, y en estos casos la terapia de pareja puede ser un recurso muy útil. La mayoría tiene grandes dificultades para compaginar el cuidado de los hijos y no descuidar la relación de pareja.

Es importante clarificar algo: el problema no son los hijos, sino el cambio de vida que ser padres implica, sumado a un contexto social y económico con más presión y menos ayuda. Además, como padres, queremos hacerlo lo mejor posible y estamos más informados que nunca.

Padres con su hijo

 

El impacto en la vida emocional y la pareja

Tener hijos nos lleva a descubrir emociones desconocidas hasta el momento. Es una etapa intensa y emocionante, pero también exigente. Tenemos menos tiempo para nosotros mismos, que ahora dedicamos al cuidado de los peques, la logística diaria y las tareas del hogar.

Pero no solo se resienten nuestras necesidades individuales, sino también el vínculo de pareja. Si tenemos menos tiempo para nosotros, menos aún para nuestra pareja. Generalmente dejamos de darnos momentos y gestos de complicidad que antes nos unían.

Por eso, más que nunca, la pareja necesita estar unida. Apoyarse mutuamente, desarrollar comprensión y tolerancia serán claves para mantener una relación fuerte.

¿Por qué nos hemos distanciado?

Unido a lo anterior, pueden aparecer sentimientos negativos en una o ambas partes. Al ver que nuestra pareja ya no nos dedica la atención, el apoyo o la valoración que necesitamos, podemos empezar a sentir distancia emocional y desarrollar percepciones negativas.

Quizás el otro, por agotamiento o cambios en prioridades, no está en disposición de dar la atención de antes. Esto puede volver la relación inestable e instaurar rencor y resentimiento si no se gestiona a tiempo.

La empatía, ponerse en el lugar del otro y dejar de centrarnos únicamente en nosotros mismos, será fundamental para manejar la situación. Para desarrollarla, necesitamos espacio y tiempo para comprender cómo estamos cada uno y, sobre todo, cómo está el otro.

Padres felices con su hijo

 

Cómo volver a cuidar la relación de pareja

La mayoría de nosotros buscamos en la pareja un compañero/a que nos proporcione apoyo y valoración. El tiempo de crianza es largo, pero con el tiempo, nuestros hijos se volverán más autónomos y nos necesitarán menos.

Podemos aplicar algunas estrategias prácticas para cuidar la relación de pareja y sentirnos mejor, incluyendo ejercicios para parejas que fomenten la comunicación, la complicidad y el apoyo mutuo:

  • Pequeños gestos diarios: Cada detalle cuenta. Demuestra al otro que es importante para ti: un mensaje, una llamada, preguntar por algo importante para él/ella, o comprar un dulce que le guste.
  • Aprovechar la ayuda de familiares y amigos: Salid un rato solos, aunque solo sea una hora. Tus hijos también lo agradecerán.
  • Cuidar las muestras de afecto: No solo se trata del sexo, sino también de abrazos, besos antes de salir de casa, o cualquier contacto que fortalezca la conexión.
  • Potenciar una “mirada amorosa”: Fijaos en las cosas buenas de vuestra pareja y por las que decidisteis elegirla/o. Seguro que encontráis varias.

Recordad: El mejor regalo para vuestros hijos es proporcionarles unos padres estables, fuertes y unidos, lo que solo se logra cuidando la relación de pareja.

Pablo Quiroga Vicuña

Psicólogo especialista en terapia individual y de pareja

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