Cómo saber si estoy en una relación tóxica: ¿Cuáles son las señales?

Dic 18, 2025

Las relaciones de pareja pueden ser una fuente de apoyo y bienestar, pero también pueden convertirse en un espacio de sufrimiento cuando se instauran dinámicas dañinas. Identificar si estamos en una relación tóxica no siempre es sencillo, especialmente cuando existe apego emocional, miedo a la soledad o esperanza de que la situación cambie.

Reconocer las señales a tiempo es fundamental para poder cuidarnos emocionalmente y tomar decisiones más conscientes.

Señales en la relación

Existen ciertos patrones que suelen repetirse en las relaciones tóxicas. Algunos de los más habituales son:

  • El drama ha invadido la relación, con conflictos frecuentes y difíciles de resolver.
  • Dependencia emocional mutua: no podemos o no sabemos estar el uno sin el otro. Aparecen conductas de control (“si no me escribe me preocupo”, “si no llamo se intranquiliza”).
  • Imposibilidad de expresar lo que molesta o lo que necesitamos sin que se genere una bronca.
  • Evitar temas importantes por miedo a que el otro se enfade.
  • Aislamiento social: no le gusta que salga con mis amigos o yo me siento mal si él/ella sale con los suyos.
  • Bloqueo: la relación va mal desde hace tiempo, pero ninguno da el paso para cambiar la situación.

Señales en el otro o la otra

En algunas ocasiones, la dificultad principal está relacionada con rasgos de personalidad de la otra persona:

  • Si necesita constantemente nuestra atención y admiración, y muestra conductas impulsivas o caprichosas, puede tratarse de rasgos narcisistas.
  • Si presenta rigidez, desconfianza y una fuerte necesidad de control para tranquilizarse, puede mostrar rasgos obsesivos o controladores.
  • Si vivimos una auténtica montaña rusa emocional, con demandas constantes de atención y reacciones intensas cuando no se siente tenido/a en cuenta, puede tratarse de rasgos límite de la personalidad.
Pareja tóxica

Señales en nosotros mismos

También es importante mirar hacia dentro y observar qué nos mantiene en este tipo de relaciones:

  • Necesidad de sentirnos importantes cuidando o salvando al otro, donde la compasión se convierte en un arma de doble filo.
  • Dificultad para poner límites a las conductas o actitudes del otro.
  • Incapacidad de cuidarnos a nosotros mismos dentro de la relación.
  • Miedo intenso a la soledad o al abandono, que nos lleva a estar excesivamente pendientes del otro y reclamar atención constante.

Relaciones, personalidad y sufrimiento emocional

El mundo está lleno de personas sanas, equilibradas y maduras, y también de otras con rasgos de personalidad más o menos disfuncionales. Algunos perfiles pueden atraparnos emocionalmente si no somos capaces de reconocer las señales:

  • El narcisista puede desesperarnos por su necesidad constante de atención y admiración, aunque al inicio pueda deslumbrarnos.
  • El controlador u obsesivo puede atraparnos en su desconfianza y necesidad de certezas.
  • Las personas con rasgos límite pueden llegar a desbordarnos con su demanda emocional constante para llenar su propio vacío.

Pedir ayuda y empezar a cuidarse

Para quienes buscan una relación de pareja sana y estable, es clave aprender a reconocer estos indicadores y pedir ayuda si es necesario. El sufrimiento emocional en una relación tóxica puede ser muy alto, y mantenerla en el tiempo suele tener un coste psicológico importante.

En este proceso, la terapia de pareja puede ayudar a entender las dinámicas relacionales y valorar posibles cambios. La terapia individual permite trabajar la autoestima, los límites y el miedo a la soledad. Además, los ejercicios psicológicos, tanto individuales como en pareja, pueden ser una herramienta muy útil para ganar claridad y fortalecer el autocuidado.

Reconocer que una relación nos hace daño es el primer paso para empezar a protegernos.

Pablo Quiroga

Psicoterapeuta de pareja e individual.

Contacta ahora

Otros artículos